viernes, 21 de diciembre de 2012

Decasting

Pues aquí. De casting de publi en Bilbao con Josu Bilbao. http://josubilbao.wix.com/josubilbao Un tío majete. Director de casting, actor, etc...
 Otro mas para acabar bien el año.  Pero al menos esta vez es en Bilbo y no en Madrid. A ver que tal. Ainara Trigueros está en el equipo. Grata sorpresa encontrarme con ella despues de tanto tiempo sin coincidir (físicamente). Ainarita... ¡Un placer verte y responder a tus preguntas de esa manera! jajajajaja. Si no os habéis pasado por su blog, hacedlo ahora, que merece la pena y mucho: http://elblogdeainaratrigueros.blogspot.com.es/ Aprenderéis muchas cositas buenas y mucha energía positiva que tanta falta nos hace estos días.



Ir de castings es toda una experiencia para un actor/actriz. Normalmente no suele ser una situación agradable. Es un examen final brutal. Es como ir a unas oposiciones que no has tenido tiempo de preparar. Nunca sabes lo que te vas a encontrar ni lo que te van a pedir. Un casting puede ser para publicidad, para una peli, para una serie, para un cortometraje o para una obra de teatro. Y cada casting es un mundo aparte. Puede que te hayan enviado un texto para memorizar o no; que tengas que improvisar en el momento. Puede que tengas un compañero/compañera dándote la réplica, o puede ser que la réplica te la dé alguien del equipo del casting... o que tengas que hacer la escena hablándole a una planta de plástico!Dependiendo de para qué sea el casting, será de una forma u otra. Dependiendo del director del casting, puede ser de una forma u otra. Incluso dependiendo de tu actitud y estado de ánimo ese día en concreto, tú mismo cambias como actor.


La sala de espera de un casting se parece bastante a la sala de espera de un hospital o de un dentista. Siempre hay nervios entre los candidatos y enseguida me pongo a analizar a aquellos que creo que pueden optar al mismo papel que yo. Hay veces que tengo el escáner personal encendido a tal potencia que un día de estos voy a provocar quemaduras de tercer grado a alguien. Llega la hora de rellenar la consabida ficha de inscripción con tus datos personales. ¿Color de ojos? yo tengo tres: azul, gris y verde ¿Como lo pongo? ¿Talla de camisa y pantalón? ¡Ay Dios! no me la sé! Me voy al baño y me lo miro. 49-50??? Bah, pongo 2XL por si acaso.  Para la próxima me lo apunto. Pero llega la próxima y tengo que volver a entrar en el baño ¡Maldición! Numero de pié. Esa sí! 45.

Llega el momento de entrar a hacer la prueba. Saludas a todos y te colocas frente a la cámara sobre la X marcada en el suelo. Preséntate. Sé amable. Dí lo justo, no hables demasiado para que no se te noten los nervios. Sonríe pero que parezca natural, manos fuera de los bolsillos, prohibido cruzar los brazos y frotarse las manos, baja la cabeza, mira a cámara, enseña las manos, las palmas y el dorso... relájate e intenta divertirte. Vamos allá: de lo que hagas ahora depende en cierta medida que te den el trabajo o no. Como dice Nicolas Cage en La Roca: "¡Adoro la presión!"

La sensación suele variar al salir de la prueba y el hecho de que no te llamen para ese determinado trabajo no debe ser motivo de decepción. Aunque no es fácil ver que pasan los días y no recibes "La Llamada". Simplemente no eres lo que buscan. A veces simplemente te llaman para pruebas en las que no das el perfil que busca el anunciante, pero aún así vas y la haces. Puede que tu sensación sea buena al salir de la prueba; puede que incluso te hayas divertido haciéndola (como ha sido mi caso en éste último casting en Bilbao). Que no te llamen no significa que seas mal actor. Tenemos que tener esto muy presente. Tal vez es que tu perfil no es el que buscan.

La carrera de actor es una carrera de fondo. Lo dice todo el mundo y suena a cliché, pero es verdad. Y está llena de altibajos. Más bajos que altis en estos tiempos de crisis y de IVA del 21% en cultura. Pero cuando consigues divertirte es la leche.  No podemos dejar que nos venza el desánimo. Tal vez no curemos el cáncer, ni construyamos casas... pero nuestro trabajo es esencial. ¿Pasaría algo si desapareciéramos los actores y actrices? A corto plazo puede que no pero a medio-largo plazo ROTUNDAMENTE SÍ. El teatro y el cine son espejos de la sociedad en que vivimos, nos reflejamos en ellos como sociedad y como individuos. Nos ayudan a ver el cuadro en su totalidad y a identificarnos nosotros mismos con tal o cual personaje. Nos ayudan a ver realidades distintas, con otros colores y a través de cristales distintos al nuestro. Si desaparecen, nos quedamos sin ojos ni oídos ni boca. Somos como esas tres figuras de monos que se tapan los ojos, la boca y los oídos. Nos convertiríamos en una sociedad minusválida; incapacitada para pensar y expresarse por sí misma y dependiente de los medios de poder.
Así que ¿Somos imprescindibles? ¿Somos esenciales?
SÍ.
Por ese motivo yo seguiré peleando por mi profesión. Seguiré peleando por trabajar, por actuar. Y seguiré haciendo castings, ya sea en Bilbao, en Madrid o en China si hace falta.